Publicado por Team Tunupa / 27 de Julio 2025
Hay rituales que no son solo costumbres, son puentes hacia nuestra esencia más profunda. El Pago a la Tierra, una de las ceremonias más antiguas y significativas de los Andes, es la forma en que los pueblos andinos expresan gratitud a la Pachamama, la madre que nos alimenta y sostiene. Pachamama es más que la madre tierra, es todo lo que nos contiene: tierra, tiempo, espacio, cuerpo, espíritu.
En Cusco, donde las montañas parecen susurrar historias y los ríos conservan la memoria del tiempo, este ritual sigue vivo como una celebración de la vida, la abundancia, el respeto por la naturaleza y el equilibrio de la vida.
¿Qué es el Pago a la Tierra y cuál es su origen?
El Pago a la Tierra es un ritual andino que tiene sus raíces en las primeras culturas agrícolas de los Andes, mucho antes del surgimiento del Imperio Inca. Para estas comunidades, la tierra no era un recurso para explotar: era una madre viva, dadora de alimentos, salud y protección. Así nació el principio del ayni, una ley sagrada de reciprocidad que aún hoy sigue marcando la vida en los Andes: si recibes, debes devolver.
Con el tiempo, los incas perfeccionaron esta ceremonia, dándole un carácter más simbólico y espiritual. Los paqos, sabios y sacerdotes andinos, preparaban ofrendas conocidas como mesas rituales, verdaderas obras de arte cargadas de significado:
- Hojas de coca, mensajeras sagradas que pedían permiso a los dioses antes de iniciar el ritual.
- Maíz, tubérculos y frutas, como agradecimiento por la fertilidad y el sustento.
- Chicha de jora, bebida compartida con la Pachamama como muestra de confianza y hermandad.
- Dulces, lanas de colores y miniaturas, símbolos de alegría, prosperidad y deseos para el futuro.
El ritual se realizaba en lugares considerados sagrados: los campos recién sembrados, los ríos cristalinos y, sobre todo, los Apus, las montañas guardianas. Para los pueblos andinos, estas montañas no son rocas inmóviles; son espíritus vivos que protegen a la comunidad.
Al final, las ofrendas eran quemadas (enviando su aroma al cielo como mensaje para los dioses) o enterradas, devolviéndolas a la tierra en un acto de profundo respeto. Este momento era solemne y colectivo: se creía que cuando muchas manos agradecían juntas, la Pachamama sonreía y bendecía a toda la comunidad.
¿Cómo se celebra el Pago a la Tierra en Perú?
Hoy, el Pago a la Tierra sigue siendo parte esencial de la vida andina, especialmente durante agosto, conocido como el mes de la Pachamama. En pueblos y ciudades de todo el Perú, familias enteras se reúnen para agradecer por la salud, la vida y las cosechas.
En las zonas rurales, los maestros andinos continúan guiando estas ceremonias, preservando las mismas palabras y gestos que se usaban hace cientos de años. El ritual no es solo un acto simbólico: es una forma de mantener vivo el pacto con la tierra y de fortalecer el vínculo entre las personas. No es una escenografía: es un vínculo real, un compromiso con la tierra y con la comunidad.
Cada elemento de la mesa ritual tiene un significado profundo:
- Hojas de coca: conexión directa con la divinidad.
- Maíz y papas: agradecimiento por la fertilidad y alimento.
- Dulces andinos: deseo de un futuro próspero y lleno de alegría.
Además, se cree que los rituales realizados en grupo son más poderosos, porque la energía colectiva multiplica los buenos deseos.
El Pago a la Tierra en Cusco: misticismo y gratitud
Vivir el Pago a la Tierra en Cusco es experimentar la esencia misma de la cosmovisión andina. En el Valle Sagrado, donde el viento acaricia las montañas sagradas y el río Urubamba murmura historias ancestrales, este ritual adquiere una fuerza especial.
El Apu Tunupa, considerado uno de los grandes protectores de Ollantaytambo, es uno de los Apus más venerados de la región. Participar en un ritual en su presencia es sentir esa protección, como si los antiguos guardianes de los Andes te acompañaran en cada palabra de agradecimiento.
Para muchos viajeros, estas ceremonias ancestrales en Cusco son una experiencia transformadora. No se trata solo de presenciar un acto cultural, sino de vivirlo, de sentir la tierra bajo los pies y entender que todo lo que nos rodea (las montañas, el agua, el sol) tiene vida y merece respeto. Por eso, el turismo místico en Cusco ha cobrado tanta fuerza: es una forma de reconectar con lo esencial.
Vive el Pago a la Tierra en Tunupa del Valle Sagrado
En Tunupa del Valle, creemos que honrar a la Pachamama es honrar nuestras raíces. Por eso ofrecemos un servicio especial de Pago a la Tierra en Tunupa del Valle, guiado por auténticos maestros andinos, perfecto para quienes buscan vivir una experiencia genuina en grupo.
Imagina agradecer rodeado de montañas sagradas, sentir el calor del fuego purificando tus ofrendas y escuchar el sonido del viento como si fuera la voz de los Apus. En ese momento, entiendes que este no es solo un ritual: es un viaje al corazón mismo de los Andes, una oportunidad para agradecer, pedir y sanar.
Consejos para participar en una ceremonia auténtica
- Respeta el momento: sigue cada indicación del maestro andino con humildad.
- Participa con intención: tus pensamientos y deseos son parte esencial de la ofrenda.
- Vístete con colores neutros y ropa cómoda: es un acto de respeto hacia la Pachamama.
- Ve con el corazón abierto: no es un espectáculo, es un acto sagrado.
En el Valle Sagrado, bajo la mirada de los Apus, el Pago a la Tierra sigue vivo como una canción ancestral. Ven a vivirlo en Tunupa Valle y conecta con la esencia más profunda de los Andes.